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La actual restauración conservadora. Por Mario Villanueva Olmedo

Aunque a muchos/as no les gusta que se hable de lucha de clases, la historia nos muestra que está presente permanentemente y antes que se produzcan grades transformaciones y el paso del dominio de una a otra, en la reyerta permanente a veces las clases oprimidas logran diversos avances y hasta transitorios espacios de poder, pero la o las clases que lo han detentado bregan por recuperarlos y cuando lo logran imponen su actuar revanchista y restaurador sin tener en cuenta que están gestando las condiciones para un nuevo periodo de cambios revueltas o revoluciones.

De esta manera se viven ciclos en que, en los más largos siempre tienen el poder los que lo han detentado y en los más cortos los que aspiran a tenerlo o a conseguir algunos derechos.

Un ejemplo de lo señalado es la restauración absolutista y la vuelta al equilibrio quebrado, en el siglo XIX en Europa, después de la revolución francesa y la caída de Napoleón en 1815 y que duró hasta 1830.
Se trataba de recuperar y reafirmar los pilares del antiguo régimen monárquico y de los grupos económicos privilegiados.

Como señala un texto, fue un periodo en que se impuso: “La creación de un ambiente contrarrevolucionario que negaba la limitación de poder de los monarcas e impedía la libertad de reunión y de expresión, al tiempo que coaccionaba los derechos de los ciudadanos conseguidos a raíz de la Revolución.”

En Chile también tenemos ejemplos al respecto y ahora que estamos pronto a cumplir 50 años del golpe de estado cívico militar del 73, se puede apreciar claramente como la oligarquía reimpuso a sangre y fuego su poder y su acción restauradora y no se limitó en desatar la más feroz reprensión para retrotraer las transformaciones revolucionarias llevadas a cabo por el gobierno de la Unidad Popular encabezado por el presidente Salvador Allende. De esta manera la élite dominante restableció su poder impuso el estado neoliberal el que quedó bien amarrado a través la constitución del 80, que como señaló Jaime Guzmán: “Una constitución que si llegan al poder los adversarios, se vean constreñidos a seguir una acción no tan distinta a la que uno mismo anhelaría, -porque valga la metáfora- el margen de alternativas que la cancha imponga de hecho a quienes juegan en ella sea lo suficientemente reducido para hacer extremadamente difícil lo contrario”.

En el tiempo presente vivimos un nuevo ciclo en que la oligarquía nacional, con su expresión política la derecha, están empeñados en un actuar restaurador para reafirmar su poder político y económico dominante en todas las áreas.

Se trata de recuperar espacios y el poder que estuvo en peligro a partir del estallido y revuelta social de octubre del 2019 y afianzarlo en todas los campos.

Al respecto se pueden señalar muchos ejemplos: están el “Acuerdo por Chile”, fraude constitucional, mediante el cual se secuestra el poder constituyente para impedir cambiar la esencia de la actual constitución generada por la dictadura; Poner trabas a la reforma de pensiones para así sostener el desarrollo del mercado de capitales usando los ahorros de los trabajadores y mantener lo sustantivo del fracasado modelo de capitalización individual de las AFP; Rechazo a la idea de legislar un reforma tributaria para mantener sus privilegios, impedir mayores tributos al capital y mantener los resquicios para la evasión y elusión; La imposición de un Fiscal Nacional afín a sus intereses; Imposición de un Presidente del Senado UDI, de los más recalcitrantes partidarios y defensor de la dictadura; Control de la Cámara de Diputados a través de sus comisiones; Refuerzo del estado represivo e impedir cualquier cambio en las FFAA y Carabineros; entre muchos otras acciones.

Finalmente cabe preguntarse:
¿Cuánto durará en nuestro país este nuevo periodo de restauración ? ¿Cuánto demorarán las clases oprimidas, el movimiento social en recuperarse y retomar la lucha por sus derechos y las transformaciones ?

He ahí un desafío para dirigentes y partidos que se dicen ser sus representantes. O se ponen a la cabeza o claudican ante cada nueva embestida del poder.

Mario Villanueva Olmedo
Coordinadora NO+AFP
Marzo 2023

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