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La inmaculada: ¿Símbolo religioso o cultural? Por Luisa Consuelo Soler

Entre velitas y antorchas, banderas blancas y procesiones; altares y devociones; platos típicos, bebidas y bailes, la santa patrona reaparece anualmente cada 7 de diciembre en el mundo católico. Y no es para menos, pues, el culto a la tradición concepcionista hunde sus raíces en el siglo XIII con san Francisco de Asís y posteriormente con el beato Juan Duns Escoto, su defensor. Nos viene bien recordar que los franciscanos ocupan el lugar preferente de las grandes luchas y defensas de la Inmaculada, siendo declarada patrona universal de las Españas (1761) por Clemente XIII a petición del monarca católico Carlos III. Son largos siglos en que, la devoción expresa a la virgen se manifiesta de las más diversas maneras: sermones, discursos, reglamentos y juramentos circulan en el orbe católico. Así como también en variadas instituciones tales como cofradías, colegios, hospitales, seminarios, conventos, regimientos militares, entre otras, que llevan su nombre. Sin ir más lejos, está el Convento de la Inmaculada virgen María de la Concepción erigido en Penco en Chile tres años después de la fundación de la ciudad de Concepción (1550). Tanto seminarios como hospitales, castillos y misiones le hacen honor. En todos los tiempos y lugares se erigieron instituciones, por ejemplo, el Real Colegio de la Purísima Concepción en México (1785); el hospital de la Purísima Concepción de México (1865); las misiones de la Purísima Concepción en California (1787), por mencionar algunos. La inmaculada también motivó la realización de juramentos por parte de virreyes, arzobispos, audiencia y cabildos para defender la concepción de la Santísima María en el día de su fiesta. Un ejemplo es el juramento realizado en Lima en 1655. Así mismo inspiró la institucionalización en Roma de la Orden militar de la Inmaculada Concepción (1623). En la actualidad su conexión también se puede apreciar a través de instituciones de acción social católicas como la Caja de Ahorros y préstamos de la Inmaculada Concepción en España. Lo cierto es que las múltiples asociaciones de la virgen también se encuentran en lo artístico literario: sonetos, villancicos, coplas, grabados, altares, cuadros y obras de arte de todo género. Su imagen ha dado vida a multidimensionalidad de representaciones. Su imagen representa una significativa carga histórica, religiosa y cultural. Hoy como ayer, se continúa festejando de múltiples maneras combinándose espiritualidad con ritos y tradiciones; con signos marcarios evocativos en que la imagen de la Inmaculada se hace presente. Así como en otros tiempos, en que fábricas, destilerías y bodegas asignaban carga simbólica a sus productos incluyendo imágenes de la Inmaculada a sus etiquetas, hoy en día muchas familias festejan la natividad con bebidas “espirituosas” para alimentar el espíritu navideño.

Litografía. Etiqueta de Jerez con imagen de la Inmaculada. Fuente: Biblioteca Digital Hispánica.

Luisa Consuelo Soler
Universidad Autónoma de Chile

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