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La revuelta poética como disputa por el orden. Por, Nicolás Gómez Núñez

Las siguientes opiniones surgen por la inmensidad de la obra de arte que vimos en ese tiempo de colores del alzamiento popular que cubrió muros, rejas o decoró puertas, estatuas, bancos y transformó la vida en el barrio como si fuera un cinematógrafo divulgando amores y fraternidades o cortando las cadenas de rabias, frustraciones y espantos, hasta que el color verde fango y el gris mortuorio taparon la vecindad para que fuera ciudad extraña a sus habitantes, para que la indolencia no se expresara ni como abatimiento ni como alegría, para que los días se deslizaran vacíos y, en medio de los acontecimientos, no se comprendiera ni al país ni a nosotros mismos. (Tagore, 1998:583)

Fotografía 1: Puerta del Ministerio de Educación de Chile, intervenida


(Fuente: Nicolás Gómez Núñez, NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el día 29 de noviembre, la puerta se ubica en la calle “Alameda”, la principal avenida de Santiago, a una cuadra de la casa de gobierno. Las personas pasan revisando las consignas, otros dejan escrituras en los pocos espacios en blanco, los funcionarios del ministerio golpean cacerolas, a veces hacen sonar silbatos porque la Ministra Cubillo está inclinada hacia una educación particular subvencionada, al igual que el presidente Piñera, comparten la idea que “la educación es un “mercancía”, y no tiene una agenda de gobierno que promueva la educación pública, de calidad y gratuita).

Fotografía 2: Gabriela y Víctor


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el día 25 de noviembre en el paseo Bulnes, en ella aparece Víctor Jara, Gabriela Mistral y un mapuche en un bosque de araucarias, introduciendo esa semántica por sobre la idea de estado-nación chileno. Al correr los días se aprecia que la “causa Mapuche” resume buena parte de las reivindicaciones de los alzados.)

Este tiempo transcurre en cuatro meses, desde el 18 de octubre de 2019 hasta que las brochas allanaron los colores en La Florida, Maipú, Santiago, Las Condes, Viña del Mar y donde el gobierno local estaba en manos de la Renovación Nacional o de la Unión Demócrata Independiente. La estrategia municipal buscó homogeneizar la diversidad, desde una aprobación de su gobierno del 9% y con el 61% de rechazo del presidente de Chile, según encuesta de opinión. El intento fue imponer una normalidad cuyo ímpetu fue hacer olvidar los nombres de las personas de la Secretaria General de Gobierno que estaban rodando por los informes de Derechos Humanos de cuanta agencia de cooperación internacional existe, donde también está su herencia de tuertas, ciegos, violadas y muertos. Advirtamos que esta crónica llega hasta antes que la cuadrilla arrojara pintura al arte popular realizado en el centro cultural Gabriela Mistral (GAM) en Santiago de Chile. Y no habla sobre los días posteriores, donde la creatividad popular volvió a dejar un campo de colores.

Fotografía 3: Clínica Santa María intervenida para Gustavo Gatica


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el día 13 de noviembre, días antes las y los compañeros de la carrera de psicología de la Universidad Académica de Humanismo Cristiano y el Colegio de Psicólogos de Chile, habían marchado por la “Alameda” finalizando en el lugar donde se recuperaba Gustavo que, al igual que más de trecientas personas para ese entonces, habían perdido sus ojos gracias a los disparos de perdigón de Carabineros de Chile)

Foto 4: Murallas del GAM


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el día 22 de noviembre de 2019, desde el 19 de octubre la gente se reunía en la ex “Plaza Italia” o ex “Plaza Baquedano”, actual Plaza Dignidad. En ese contexto el edificio del GAM comenzó a brindar refugio, fue un lugar de encuentro y el arte callejero se apoderó de sus murallas hasta proyectarse como una obra inédita en chile)

Ante la inmensidad de la obra que vimos en ese tiempo nos preguntamos: ¿por qué los vecinos se transformaron en artistas que tomaron para sí lo que tenían a mano para exponer sus consignas, reflexiones y exhibirse? ¿Por qué salieron y decoraron la calle? Una primera respuesta puede ser la siguiente. Ese clima de época fue la celebración del Nosotros, los que se igualan cuando un problema devela la precariedad de la posición socioeconómica o cuando la exigencia del mercado de trabajo impacta en el orgullo al saber que la educación recibida no alcanza para llegar allí, donde el sistema de expectativas indica que se debe llegar; y en ese sentido de pertenencia ellas y ellos se cantaron, porque no hubo partes de este despertar político que no les perteneciera.

Al abrir los ojos vimos como la vecindad, a la cual se la conocía gracias a un saludo anónimo, se volvió pueblo; en ese papel el o la vecina no aceptó cosas de segunda o tercera mano, ni quiso volver a mirar a través de los muertos de la dictadura cívico-militar, ni existir como espectro de los libros de democracia ni como ánima de los volantes de participación del gobierno de turno de “la muni”. Entonces, su disputa fue por la interpretación de la obra de la vida colectiva para dejar un documento a todos los transeúntes reales o digitales. De Rockha (2016) nos diría: “y así volvieron a conectarse con lo infinito y el arte, horriblemente difícil, les restituyó la divinidad perdida y entraron a la montaña de pólvora fumando un cigarrillo en la oscuridad de la noche, y la vecina o el vecino existieron, sabemos que existen, porque pasaron a ser expresión-acción y voluntad, y su arte enorme, trabajo mal remunerado, prescrito, silenciado, fue la sociedad expresándose, expresando al hombre, a la mujer y al mundo, encadenados a la angustia total, encadenados a la condición enigmática del universo. Así gritaron la sociedad que nace, a dentro de la sociedad que muere, creando un lenguaje maravilloso que expresa el sentido de la vida en imágenes, el sentido de la vida, a través de sociedad, el sentido de la vida, como destino, como batalla, como designio, porvenir y categoría”.

Foto 5: No más SENAME


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el día 23 de diciembre de 2019, en una de las calles próximas al Parque Almagro en Santiago Centro. Una de las demandas de los alzados ha sido eliminar el Servicio Nacional de Menores, SENAME, porque en su funcionamiento han muerto niñas, niños y adolescentes; y ha quedado demostrado que no es una organización de reinserción e inclusión social)

Pero las imágenes que acompañan estos párrafos ocultan ese aire respirado en la plaza, no muestra la complicidad de la sonrisa que aparecía detrás de la cara inquisidora cada vez que tomamos la fotografía, y no deja escuchar el cálido sonido de la dignidad cuando dijeron: “Saque la foto no ma´, lo hicimos nosotros”. Esa frase, repetida dos, tres, cinco, siete y más veces, siempre diluyó el ambiente favorable al a la propagación del miedo, igual que favorece la propagación del consumismo.

Foto 6: Camilo Catrillanca


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el día 2 de diciembre de 2019, en la población La Pincoya II, el joven Camilo se ha convertido en la representación de la desigual implementación de la justicia en Chile, lo que le pasaba a las y los mapuche ahora se ha vuelto una evidencia en cada vida cotidiana de los que participan en el alzamiento popular, Camilo ha develado el desdén el estado chileno y la indolencia de la clase política, la cual ha sido capaz de fabricar escenarios que inculpan a las personas cuando defienden ideas y derechos)

Foto 7: Árbol de Navidad


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el día 6 de enero de 2020, en la esquina de las calles Colon con Padre Hurtado, en frente de un mall en la comuna de Las Condes. La figura del ojo, repetida más de veinte veces, está acompañada de peticiones, reivindicaciones e inscripciones de nombres de personas muertas; también puede representar la posibilidad de incidir en ese ámbito sagrado para atraer sus fuerzas, al mismo tiempo, es la utilización de un tiempo social para volver a plantear el devenir político. Y, el árbol de los ojos, está ubicado en una de las comunas donde viven las personas que gobiernan Chile y habitan los sectores acomodados)

Foto 8: La Primera línea


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el 15 de enero de 2020, en la población La Alborada en la comuna de La Florida, se representa a las personas que van a formar “la primera línea”, la cual participa en las manifestaciones diaria en Plaza Dignidad, pero también comienza a representar a todas las personas que se sienten parte de este despertar político. Esa representación está en una calle por donde pasan el transito que va desde las comunas de Ñuñoa y Macul hacia Puente Alto).

Segunda respuesta. Cada vecino-pueblo transformado en artista callejero, brindó una interpretación de los hechos para complejizar la reflexión colectiva, ensanchando la diversidad de puntos de vista e impidiendo la homogeneidad y universalidad del sentido colectivo. De esa forma construyó un bien común que es realizable en el avance de la colectividad, de ahí que los programas de TV no “encapsularan” el estallido de la pantalla, de ahí la parodia al “experto” del programa de “la tele que habla de los de la tele”, y esa fue también la variable que explica el estallido de los libretos de los “asesores” y “consultores” -otros “expertos”- en lo inútil de sus trajes hechos a la medida para quienes compran sus servicios, a veces el chillido que anticipó la explosión vino con la inoperancia de esa categoría francesa que fraguaba lo “técnico” del argumento para un “relato” “sexi” que “sedujera” al lector, al cliente, al tomador de decisiones.

Ese bien común creado colectivamente por los artistas callejeros es la bibliodiversidad, o sea, esa palabra señala el campo de sentido al cual recurrimos para indicar los componentes de nuestro mundo o los habitantes de nuestro universo, y cada vez que una cosa personificada: cerro, glaciar, rio, azul, oleaje, rojo, dulce, oscuridad, árbol, estrellas, nubes, gas o lo que usted tenga en mente, tiene más de un sentido en su vida diaria, podemos decir que esa bibliodiversidad tiene densidad o complejidad.

Foto 9: Diario Mural


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el 15 de enero de 2020, en los edificios de la calle Las Torres con Av. Américo Vespucio, en la comuna de Macul. Se aprecia que un grupo ha puesto un “papelógrafo” con letras simétricas y, con el correr de los días, han ido apareciendo nuevas inscripciones con lápices grafitos, tinta, plumones, transformando lo que había en un diario mural de los vecinos.)

Foto 10: Bandera Chilena intervenida


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el 15 de enero de 2020, en el Centro de Salud Familiar de la población Santa Julia, en la comuna de Macul. La bandera pasó a ser un soporte de consignas y testimonios, reintroduciéndose como parte del ser pueblo, apareció activamente subrayando el sentido colectivo de las reivindicaciones, cubrió las esperanzas y resumió la distribución de todos y todas los que están alzados.)

Asumamos, siguiendo a Lyotard (2014:1103-126), que los artistas callejeros han realizado dos prácticas simultáneas. Por un lado, la forma de designar los hechos en aquellos días permitió hacer aparecer esas cosas designadas, mientras que las demás cosas no gozaron de esa posibilidad y quedaron ocultas como olvidadas, ¿recuerda usted la COP25? Por otro lado, a través de esa designación los artistas callejeros manifestaron sus experiencias para conducirnos a mirar las cosas desde su posición en el mundo de la vida. Quijano nos acompaña en esta ruta del argumento al señalar lo siguiente: La subjetividad individual diferenciada es real; pero no existe solo ante sí o por sí. Existe como parte diferenciada, mas no separada, de una intersubjetividad. Todo discurso, o toda reflexión, individual, remiten a una estructura de intersubjetividad. Está constituida en ella y ante ella. El conocimiento, en esta perspectiva, es una relación intersubjetiva a propósito de algo […] (Quijano, 1992:15)

El carácter inmenso de las obras de arte de los vecinos-pueblos se debe a que supieron usar un lenguaje que gravó el sentido inmediato de sus perspectivas. Así el barrio pasó al mundo y se supo: “con todo sino pa´que”, “no estamos en guerra”, “el neoliberalismo nació aquí, aquí lo vamos a enterrar”, “no son 30 pesos, son 30 años”, “el estado opresor es un macho violador”. Y, como casi nunca sucede, lograron asegurar la comprensión de lo que dibujaron, en su auxilio estuvo una memoria que se creía privada pero cuya actualización nos constituyó en su audiencia lectora.

Foto 11: Mujeres en lucha


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el 15 de enero de 2020, en la villa Los Abedules de la comuna de La Florida. El muro fue entregado por la familia propietaria para que se creara una representación de las mujeres acompañadas por el perro “negro mata pacos”. La consigna alude a la oposición al interés de la clase política por su insistencia para que ellos y ellas fabriquen la nueva carta constitucional. Desde ese día, el alzamiento popular llegó a más personas, hubo más días con manifestaciones pacíficas que llenaron de música y cantos las plazas de las ciudades. La cantidad de “memes” de las y los “parlamentarios” aumento arrancando más risas que antes).

Foto 12: Poste con nombres


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el 25 de enero de 2020, en Isla Negra, comuna costera de El Quisco. Las y los vecinos utilizaron un poste de madera para fijar los nombres de las personas muertas en estos días de alzamiento popular. De esta forma, el poste ha dejado de representar esa forma, ahora es un panteón que abre una hierofanía para buscar ligar lo terrenal con aquellos que siendo parte del Nosotros han trascendido construyendo esta historia.)

Foto 13: La Mimo


(Fuente: NGN)

(Contexto: La fotografía fue hecha el 25 de enero de 2020, en Punta de Tralca, comuna costera de El Quisco. Las y los vecinos utilizaron la única muralla que hay en ese lugar rodeado de potreros, para dibujar a “la mimo”. Esta muralla ahora es una expresión de la memoria colectiva que pasó al barrio para subrayar que están atentos y al tanto de lo que está sucediendo en su país. Así el o la vecina trasciende su barrio y mira a sus mártires, reivindicaciones y potenciales conquistas desde su definición del estado-pueblo. Ahora Chile son ellas y ellos).

En este tiempo excepcional, la relación con el arte permitió que el lenguaje cumpliera su función expresiva al exacerbar el valor sensible de su potencial simbólico, gracias a lo cual creo campos semánticos que participaron en la construcción de la realidad. Desde otra mirada, esos lenguajes hicieron “coexistir radicalmente” (de Sousa, 2009) tres, cuatro, cinco o más soluciones a los problemas de la agenda política chilena, y ubicaron discontinuidades que tensionaron el “discurso neoliberalista del capitalismo […] (situado) como una suerte de sentido común universal” (Quijano, 2000:357).

En una tercera representación, los vecinos-pobladores también han sido “sujetos desestabilizadores” (de Sousa, 2009a:64) porque al mostrar las prácticas que los han sacado desde su situación de individuos para transformarlos en actores orientados a la emancipación, también han introducido sus testimonios en el “imaginario de los dominados”; así han adquirido legitimidad y reconocimiento (Quijano, 1991:12). De ahí que su diversidad abre otras mitologías que irrumpen en el consenso naturalizado. Aún más, producen lo público bajo condiciones inconcebibles si se las mira desde el actual patrón de poder, o sea, están disputando las lógicas societarias que gobiernan la totalidad histórica y social (Quijano, 2000:345-346, 379).

El autor, Nicolás Gómez Núñez es sociólogo.

Bibliografía

De Rockha, P.,2016, “Teoría del arte proletario”, en el poemario: Morfología del espanto, Santiago: Quimantu.

de Sousa Santos, B., 2009, “Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes, en Boaventura de Sousa Santos De Sousa Santos et al, 2009, Pluralismo Epistemológico, La paz, Muela del Diablo y CLACSO

de Sousa Santos, B., 2009a, Una epistemología del Sur: La reinvención del conocimiento y la emancipación social, Siglo XXI y CLACSO.

Lyotard, J., 2014 Discurso, figura, (Buenos Aires: La Cebra)

Quijano, A., 2000, Colonialidad del Poder y Clasificación Social, en Journal of World-Systems research, VI, 2, summer/fall 2000, pp. 342-386

Quijano, A., 1991, «Colonialidad y Modernidad/racionalidad», Perú Indígena 29, 11-21.

Tagore, R., 1998, “Gora”, en Obras selectas, Tomó 2, Barcelona: Edicomunicacion.S.A.

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