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En este numero:

- Proteccionismo
- ¿Cuáles son las fronteras entre humanidad y animalidad?
- La construcción de alternativas

- Sumario completo abril de 2008





Sobre el autor

Gustavo Marín
Transcripción editada del Video-entrevista a Gustavo Marín, de la Fundación Charles Léopold Mayer por el progreso humano realizada durante el encuentro de Antofagasta, abril de 2007. La entrevista se puede ver en:
http://www.traversees.org/rubrique.php3?id_rubrique=3
y en: http://www.carta-responsabilidades-humanas.net/spip.php?rubrique158&lang=es

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Página de inicio >> Abril de 2008

Pedazos históricos de un camino
Hacia la Asamblea Ciudadana del Cono Sur de 2010

por  Gustavo Marín

Como parte del desarrollo de una metodología que nos permita un mejor acumulado útil de las reflexiones colectivas de este proceso de ASAMBLEA REGIONAL CIUDADANA DEL CONO SUR, se entrega este texto como una contribución a los debates por continuar en los diferentes encuentros. Se trata de un insumo que recoge esencial y sintéticamente la historia, el contexto, justificación y carácter de nuestro Proceso de Asamblea Regional.

“Podemos ser antofagastinos, seguro, podemos ser chilenos, seguro, pero también podemos ser peruanos y podemos ser bolivianos. Yo nací en Antofagasta que era boliviana, ¿qué soy, chileno o boliviano? ¿O soy aymara o soy quechua? Yo veía a los aymaras y tengo la nariz casi como la nariz de los aymara o de los quechuas, o de los diaguitas o no sé de quién. ¿Qué es lo que es uno? Esta idea de la Asamblea Ciudadana es una noción de agrupamiento social de gente de distintas regiones, superando estos límites, estos nacionalismos y estas estrecheces que nos han limitado… buscando nuevos horizontes”

“Nosotros empezamos en el año 95’, a propósito de la Cumbre Mundial por el Desarrollo Social que se realizó en Copenhague. En esa época, las Naciones Unidas estaban organizando Conferencias Mundiales sobre grandes temas. Por un lado, las agencias de las Naciones Unidas organizaban un evento oficial, por el otro, las ONG organizaban un evento paralelo. Fue un intento de las Naciones Unidas, al término de la llamada “Guerra Fría”, de generar una instancia de regulación del multilateralismo y de la Gobernanza mundial. Fue más bien un intento de regulación intergubernamental con participación (subordinada) de la sociedad civil. Por nuestra parte habíamos lanzado el 94’, la idea de una “Alianza por un Mundo Responsable y Solidario”, después le pusimos “Alianza por un Mundo Responsable, Plural y Solidario”. Esta alianza había surgido de una Plataforma que habíamos elaborado el año 93’: la Plataforma para un Mundo Responsable y Solidario.

Y viene la “Cumbre Social” del 95’. Nos dijimos: ‘organicemos varios encuentros simultáneos en varias regiones del mundo con miras a esta Cumbre Social’. En enero-febrero del 95’ organizamos entonces cuatro encuentros continentales: en Río de Janeiro, Ciudad del Cabo, París y Beijing. Al mismo tiempo, reuniendo sindicatos, ONG, organizaciones sociales, levantando propuestas para la Cumbre Social buscando responder a preguntas sobre lo que tenía que ser un desarrollo a escala humana, un nuevo desarrollo humano. Lanzamos la noción de Gobernanza Ciudadana. Esas ideas fueron interesantes porque se movilizaron gentes de distintas culturas, de distintas regiones, con una temática común. En China, la reunión fue inédita, con participación de japoneses, coreanos, indios, taiwaneses. Dos años después, siguiendo en esta dinámica de construir una Alianza por un mundo responsable, plural y solidario, organizamos en diciembre del 97’, seis encuentros continentales, más un encuentro mundial, paralelo todo y simultáneo: en São Paulo, Barcelona, Kigali, Alger, Bangalore y Roubaix en el norte de Francia. Poco a poco se iba generando una dinámica de “mundialización de las dinámicas sociales”.

En junio del 2000, hubo una reunión en Ginebra para celebrar lo que se llamó “Copenhague + 5”, para, después de cinco años, hacer el balance de Copenhague 95’. Ahí llegaron los brasileros con la idea de lanzar el “Foro Social Mundial”. Decían que había que abrir una alternativa al Foro Económico Mundial de Davos. Luego se anunció el primer Foro Social Mundial en Porto Alegre en Enero del 2001. Rápidamente los brasileros se dieron cuenta que había que mundializar también la dinámica. Desde el primer Foro nosotros queríamos mundializar el Foro de Porto Alegre. Lo intentamos el 2002, no lo pudimos. Lo intentamos el 2003, no lo pudimos. Pero el 2004 fuimos a Bombay. El 2005, volvimos a Porto Alegre. Pero el 2006, no pudiendo hacer un solo Foro en Marruecos, se hizo en Bamako, en Caracas y en Karachi. La idea de la continentalización de procesos sociales, de simultaneidad de procesos sociales, era una idea, una fuerza, una tendencia que estaba presente en estas dinámicas.

En torno a la Asamblea Mundial de Ciudadanos en Lille, en diciembre de 2001, siguiendo con la experiencia que habíamos desarrollado en el 95’, 97’ en torno a esta Plataforma por un Mundo Responsable y Solidario, hicimos preceder esa Asamblea de cinco encuentros continentales, en junio del 2001, cinco meses antes. Organizamos encuentros en Quito, Barcelona, Bangalore, Tanzania y en el Líbano. Con toda esta experiencia, una de las pistas que salió de la Asamblea ciudadana de Lille, hubo otras, pero una de las pistas clave fue lanzar la idea de Asambleas Ciudadanas por continente o sub-continente, que permitieran una articulación de esfuerzos de distintos sectores, trabajando múltiples temáticas, articulados a nivel mundial, siempre en la idea de ir construyendo una fuerza social, una dinámica social, a escala continental, en la época de la globalización.

En este contexto, la idea del Parlamento Mundial es interesante porque plantea el problema de la necesidad de una Gobernanza Mundial, que es absolutamente indispensable, porque el sistema de las Naciones Unidas, no sólo está obsoleto, sino que es casi inoperante. La cuestión de la Gobernanza Mundial es una cuestión real, no sólo por las expansiones de los nuevos polos geopolíticos y los nuevos intentos de multilateralismo, sino, sobretodo, por la nueva presencia geopolítica de China, India y otras grandes potencias que no sólo son la de Estados Unidos. El unilateralismo, con los problemas del gobierno estadounidense, está en una nueva fase de crisis. Sin embargo, la noción de Parlamento Mundial aparece bien pero a fin de cuentas no es una buena idea. Primero, porque la noción de ‘parlamento’ en algunos pueblos es completamente extraña. Segundo, pone mucho énfasis en el rol del ‘representante’ y no del ‘responsable’, sigue con la lógica de la representación. Y tercero, tiene problemas reales de representación, de implementar un sistema de voto, de quién elige a quién, quienes se representan por quiénes. Surgen preguntas como: ¿van a haber partidos mundiales?, ¿van a haber representaciones por regiones? ¿cuál es la proporción de la representación de unos y otros?

Nosotros somos partidarios de proponer los encuentros de los conjuntos continentales o regionales como instancias de participación y regulación. Creemos que la noción de Asamblea Ciudadana es una idea fecunda y que los ciudadanos la captan: ‘Esto nos da un espacio, un recipiente, va más allá de las organizaciones vigentes, permite generar nuevas instancias, nos refuerza’.

Los intentos de una sociedad civil que solamente hace manifestaciones o marchas no son suficientes. El ejemplo, para mí más patético y más fuerte de esta insuficiencia fueron las grandes manifestaciones de febrero de 2003, que han sido quizás las manifestaciones por la paz más grandes en la historia de la humanidad…pero eso no les impidió a los estadounidenses, dos meses después, lanzar la guerra en Irak. Es bueno manifestar, participan nuevos sectores y hay una nueva toma de conciencia, pero después de la manifestación todo se diluye. Los Foros Sociales todavía tienen perspectivas por supuesto, pero aunque nos duela reconocerlo ¿son una alternativa de una sociedad civil ante el neoliberalismo? Falta mucho todavía. Los Foros Sociales como momentos de encuentro son importantes, pero no son suficientes.

Entonces, nosotros dijimos: ‘sigamos con la perspectiva de proponer Asambleas Ciudadanas’. Porque las Asambleas Ciudadanas buscan ser procesos sociales con perspectiva histórica, de carácter constituyente, donde son las organizaciones sociales, los distintos actores, desde los jóvenes, mujeres, organizaciones indígenas, alcaldes, parlamentarios, militares, empresarios, grupos religiosos, científicos, todos esos sectores los que se reúnen, levantan sus propias Cartas de Responsabilidad, sus propias Plataformas Éticas hacia el futuro, hacen sus propuestas, las confrontan, las tensionan, van construyendo procesos sociales más consistentes, que les permitan darse programas de transformación profunda de la sociedad. Los gobiernos pasan, los partidos en general están fragmentados y tampoco logran generar los consensos necesarios. Los partidos, cuando llevan al máximo sus ideologías, fragmentan la sociedad. Esto no quiere decir que las Asambleas Ciudadanas sean un lugar de la armonía social, ni mucho menos. Esta no es la política del gobierno chino que busca “la armonía social” entre las diferentes contradicciones. Las Asambleas Ciudadanas pueden y deben ser lugares de confrontación de ideas, confrontación de visiones, para aislar a todos aquellos que tienen visiones autoritarias, golpistas, fascistas y excluyentes de la sociedad. Pero, al mismo tiempo, buscan abarcar a amplios sectores sociales, y no sólo a las ONG, no sólo a los dirigentes de partido, no sólo a los militantes más motivados. Nosotros pretendemos que las Asambleas Ciudadanas sean movimientos sociales, organizados, masivos, pero de nuevo tipo. En la época de la globalización, de este capitalismo que sigue expandiéndose, que sigue provocando guerra y deterioros medioambientales es una manera para los ciudadanos de tomar conciencia y organizarse.

¿Cuál será la viabilidad de esta idea? ¿quiénes la podrán desarrollar? La estamos impulsando también en otras regiones, la estamos proponiendo en el diálogo entre China y Europa, estamos empezando el diálogo entre los chinos y los indios. Ellos ya se han apropiado la idea de una Asamblea Ciudadana de China e India, también en torno al 2010. Lo mismo queremos hacer en el Magreb, una Asamblea de Ciudadanos del Magreb, con una Carta de Ciudadanos del Magreb, que es urgente en esa región donde frente a regímenes autoritarios es necesario abrir nuevos espacios sociales. La gente se da cuenta que algo pasa en el sistema político que no permite salir de la crisis. Las Asambleas Ciudadanas tienen el propósito de generar formas de regulación más sociales, más participativas, más autónomas. ¿Serán suficientes para influir en los Estados, en las transformaciones de los viejos esquemas de regulación de la Gobernanza? No sabemos aún. Pero debemos y podemos intentarlo.

Las Asambleas Ciudadanas buscan ser un recipiente de las nuevas ciudadanías que se van creando, que son ciudadanías multinacionales, o por lo menos, binacionales. Una tendencia fuerte en curso es la superación de los Estados Nacionales, producto de los viejos procesos de colonización. Esa va a ser una tendencia cada vez más fuerte. Estas nociones de superar lógicas puramente nacionalistas o sectarias, toman tiempo, pero es un cambio ético fundamental, es más que un cambio político, es un cambio ético, un cambio profundamente humano.”

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