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Sobre el autor

Héctor González Navarro
Ingeniero Comercial (U.de Chile)
Asesor Financiero de la Federación Nacional Minera.

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Página de inicio >> Agosto de 2012

Los Céteris Paribus

por  Héctor González Navarro

En teoría económica se enseñan los principios macro o microeconómicos bajo un esquema de variación de dos factores, cómo varía uno cuando se altera el otro, ejemplo, cómo varía el consumo si sube el ingreso nacional; si una cantidad de recursos se destina a armamentismo o a producir un bien primario como la mantequilla (economista Paul Samuelson); etc. Este esquema es conocido como “céteris paribus, esto es, se explica el comportamiento de una variable, alterando el valor de un factor mientras todo lo demás “permanece constante”. Este esquema es muy válido para entender el concepto de la teoría económica, dejando para niveles más avanzados, la misma explicación pero en función de una matriz de factores y no de uno solo. Esta teoría económica se arrastra desde Adam Smith (la mano invisible), pasando por el liberalismo de los siglos XIX y XX y el neoliberalismo del siglo XX en adelante (la Escuela de Chicago, entre otras).

No se puede descalificar esta teoría salvo por los efectos que produce. Los economistas que adoptan esta teoría, interesada o desinteresadamente, tienen tribuna en la prensa y literatura económica en todo el mundo, incluso en Chile, son los llamados Céteris Paribus, olvidan la matriz de factores y describen sesudos análisis sobre un factor: la tasa de interés, la deuda pública, crecimiento o decrecimiento del PIB del mundo, recesión internacional, etc. El mensaje es que hay que tener mucho cuidado, manejar las políticas monetarias, fiscales, bajar las expectativas, no aspirar a mucho porque el mundo tambalea. Los actores nacionales e internacionales recogen este mensaje y con ello el temor, angustia e incertidumbre.

Nadie puede asegurar la estabilidad de una economía nacional o internacional, pero el mundo no se acaba. Los efectos de estas llamadas “crisis” han sido desastrosos para los trabajadores, pequeñas y medianas empresas, ahorristas, pequeños inversionistas, pero ¿y los grandes?. Día a día, la prensa económica nos informa del aumento de la cantidad de millonarios o del aumento de la fortuna de los actuales millonarios, entonces, ¿para dónde va el juego? Los que tienen tribuna difunden el temor cuando ya se sabe qué medidas se pueden adoptar ante determinadas crisis y si no existen esas medidas, con mucha velocidad, se pueden crear otras. José de Gregorio, ex presidente del Banco Central de Chile, para la crisis europea, dijo: “Las soluciones existen, es cosa de adoptarlas o adaptarlas”.

Los economistas, CEO y otros altos ejecutivos financieros son “céteris paribus”, han errado en todas sus predicciones, no solo ahora, sino siempre; para comprobarlo es cosa de examinar sus comentarios y confrontarlos con lo que realmente sucedió. Evidentemente hubo estragos, pero no los anunciados. Son capaces de describir la problemática pero no arriesgan la solucionática. Sus comentarios normalmente son: “El gobierno (chileno) o gobiernos europeos, deben adoptar las medidas necesarias para no caer en default, perjudicar el empleo, el libre comercio, el estado de protección social, etc.”. En el fondo, nada dicen.

El caso chileno es curioso para estos gurúes. Entre otros factores, como nunca contamos con un considerable Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), lo que provee de un buen colchón de seguridad. Nuestra matriz de exportaciones está orientada fundamentalmente hacia Asia y algunos países emergentes de América y Europa y sin embargo, se sigue predicando el temor.

Que Grecia tendrá que ajustarse el cinturón no es relevante para la eurozona o que algún país se salga de la moneda euro, tampoco es relevante. Existe una “ingenuidad” abismante y repetitiva de los llamados céteris paribus. ¿A quién se favorece? Las explicaciones huelgan.

*Ingeniero Comercial (U.de Chile) Asesor Financiero de la Federación Nacional Minera.

 
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