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Las razones de por qué las luchas deben ser feministas

Fortaleza en la diversidad

Corre 1956 y Ruth Bader, una chica judía de Brooklyn, es una de las nueve mujeres, de una clase de 500 estudiantes, en entrar a la Escuela de Derecho de Harvard. Un imponente profesor se acerca a ella y le pregunta: “¿Cómo justifica usted el que esté tomando la vacante de un hombre calificado?” Ruth, nerviosa, le da la respuesta correcta: “Mi marido es un estudiante de derecho de segundo año, y es importante para una mujer entender el trabajo de su esposo”. Por supuesto, ella no creía nada de eso, y su larga carrera como defensora de los derechos de la mujer -que la llevó a ser jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos- lo avala.

Es 2014 y estoy en la Facultad de Derecho de la Universidad Católica, en la clase de Bienes. El profesor, parado a la derecha de la sala, mirándonos con sus anteojos redondos nos explica, con una risita, que “las mujeres vienen a la universidad por interés. Se buscan marido, se casan, se quedan con la mitad del sueldo, crían niños y se dedican al arte”. Quiero responderle, pero su clase es difícil y lo único que me falta es una rencilla personal con él. Me quedo callada y espero que la clase termine para salir de una vez por todas. Aún no sé quién es Ruth Bader Ginsburg, ni tampoco conozco mucho sobre el “feminismo”, pero, gracias a ese profesor mis ganas de escapar del tradicional conservadurismo de nuestras cátedras me llevarían a ver las cosas de otro modo.

Una de las características que más me atrae de la jueza Bader Ginsburg es la aplicación de textos legales internacionales para enriquecer el razonamiento de sus argumentos y fallos. Valerse de acuerdos y tratados de diversos orígenes para apoyar la causa feminista da cuenta de una importante fortaleza del propio movimiento: su increíble capacidad para permear en clases sociales, razas y nacionalidades muy distintas. Pero eso es fruto de una larga marcha histórica que ha tomado diferentes formas a lo largo del tiempo y que de ninguna manera ha estado exenta de tensiones internas. Es más, las diferencias entre (...)

Artículo completo: 394 palabras.

Texto completo en la edición impresa del mes de marzo 2017
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Sofía Barahona M.

Presidenta FEUC.

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