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En el proceso constituyente será necesario poner en el centro del debate su excesiva autonomía

La policía requiere control civil y subordinarse al poder político

La prensa internacional ilustra bien cuán importante es la percepción ciudadana de la policía y cómo va evolucionando. Una seguidilla de reportajes sobre esta cuestión nos advierte sobre un fenómeno poco visibilizado en el continente latinoamericano: las consecuencias en extremo negativas que tienen para la evaluación policial sus demostraciones excesivas de la fuerza. Así las cosas –advierten- a medida que uno baja en la escala social y consulta a los segmentos más jóvenes de la población, se observa un deterioro sistemático de la imagen policial.

Las cifras son sorprendentes: el 67% de los jóvenes entre 18 y 24 años declaran que la violencia policial es una realidad instalada en el país, como Francia, mientras que un 71% considera que los policías que comenten excesos son protegidos por sus superiores. Este malestar ciudadano, contrasta con el contexto general de buena imagen que gozan las policías francesas, las que obtienen alrededor de un 70% de apoyo ciudadano según consignas dichos reportajes.

Estos resultados son aplicables a la realidad chilena en lo que se refiere a los jóvenes de los sectores populares y nos están mostrando, los “problemas estructurales” que exhiben las [malas] prácticas policiales y como éstas pueden erosionar su evaluación y confianza. Si aplicamos este mismo esquema a nuestra realidad, vemos el profundo daño que han producido estas demostraciones de fuerza a las instituciones policiales. Según las encuestas sobre evaluación ciudadana del trabajo policial existentes en Chile, la aprobación de Carabineros cae abruptamente de un 67% a un 39% luego del caso Catrillanca, y de un 61% a un 36% luego de que un funcionario policial empujara a un adolescente al río Mapocho. Estas mismas abruptas caídas se observan luego de los abusos policiales registrados en el contexto del estallido social.

En suma -advierte el reportaje-, pareciera ser que conviven en la percepción ciudadana una buena imagen de las policías con un creciente sentimiento de sospecha y de desconfianza respecto de su actuar. Para el especialista francés Sebastian Roché, mientras más excesivas sean las demostraciones de la fuerza policial, más negativo es el impacto sobre su evaluación ciudadana. Dicho de otro modo, como aclara el titular de uno de esos reportajes “la gente cree en la eficacia de la policía cuando no la ve actuar”. Qué podemos extraer de estas consideraciones para el proceso de reforma de la policía chilena. Lo más importante, que la fuerza pública debe tener claros límites y controles en el uso de la fuerza. Para ello, es indispensable robustecer su control político. Se trata pues, de hacer responsable al representante de la soberanía popular por las actuaciones que realiza el Estado para mantener el orden público y prevenir los (...)

Artículo completo: 1 384 palabras.

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Antonio Frey

Exsubsecretario de Prevención del Delito. Actualmente es asesor del PNUD y docente en materias policiales. Sociólogo, magíster en políticas públicas y candidato a doctor en ciencias políticas.

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