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Restablecimiento del comercio ruso-ucraniano de cereales

Desescalada en el Mar Negro

En julio de 2023, la seguridad alimentaria mundial parecía amenazada. Moscú suspendió su participación en un acuerdo que permitía exportar granos ucranianos a través del Mar Negro. Pero un año después, el Pont-Euxin –como se lo conoce en griego– conoce un sorprendente dinamismo comercial, como si los dos beligerantes se pusieran de acuerdo para limitar la escalada.

En julio de 2022, bajo la égida de las Naciones Unidas, Moscú, Kiev y Ankara se pusieron de acuerdo para permitir la salida de granos ucranianos del país, pese a los combates en el Mar Negro. Doce meses después, Rusia suspendía su participación en la Iniciativa sobre la Exportación de Cereales por el Mar Negro (ICMN). Sin embargo, las exportaciones marítimas de cereales de Ucrania hoy se encuentran en su mejor momento: su nivel alcanzó los 22 millones de toneladas en el primer trimestre de 2024, es decir, el doble que en los tres primeros meses de 2023, cuando los buques ucranianos utilizaban el corredor marítimo creado en el marco del acuerdo cerealero (1). El Gran Puerto de Odesa, que agrupa las terminales portuarias de Odesa, Chornomorsk y Yuzhnyi, constituye la principal arteria con 12 millones de toneladas exportadas durante el primer trimestre de 2024. Por el Danubio se exportaron tres millones de toneladas, y por tierra, dos millones durante el mismo período (2). Las exportaciones de cereales de este país en guerra casi volvieron a sus niveles previos al estallido del conflicto –con una diferencia de 5%–. ¿Cómo explicar esta vuelta a la normalidad?

Un nuevo equilibrio

Convencido de que los ucranianos utilizaban el corredor marítimo para lanzar ataques con drones contra Crimea y de que recibían ayuda encubierta a través de este mismo pasadizo, Moscú abandonó el ICMN el 17 de julio de 2023. Lanzó una campaña de ataques de varios días contra la infraestructura marítima del Gran Puerto de Odesa, que hasta entonces había estado protegido por el acuerdo. El 15 de agosto de 2023, la marina rusa abordó incluso un petrolero sospechado de transportar material militar con destino a Ucrania en el suroeste de la cuenca póntica, cerca de aguas turcas. Sin embargo, Kiev consiguió mantener a raya a la flota rusa haciendo gravitar una amenaza difusa vinculada con el despliegue de misiles antisuperficie y el uso de drones de superficie. Estos últimos impactaron a un petrolero ruso el 5 de agosto de 2023 en la desembocadura del estrecho de Kerch. Al igual que fracasó la campaña contra las instalaciones energéticas ucranianas en el invierno boreal de 2022, también lo hizo la iniciada en contra de las infraestructuras cerealeras del país en el verano boreal de 2023. Desde entonces se instauró un nuevo equilibrio.

Los éxitos militares ucranianos en el Mar Negro sólo explican en parte este nuevo estado de situación. Moscú no tiene realmente interés en una escalada en el Mar Negro. Porque si bien las exportaciones ucranianas de cereales por vía marítima se reanudaron gracias a la instauración de un nuevo corredor a través de aguas rumanas y búlgaras, el comercio marítimo póntico ruso, por su parte, explotó. Con cerca de 300 millones de (…)

Artículo completo: 1 384 palabras.

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Igor Delanoë

Director adjunto del Observatorio Franco-Ruso (Moscú) y doctor en Historia.

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